Indicadores paisajísticos para el informe de medio ambiente de Andalucía

Redacción del capítulo sobre Paisaje de los Informes Anuales de Medio Ambiente.

INFORME ANUAL DE MEDIO AMBIENTE EN ANDALUCÍAColaboración con la REDIAM (Red de Información Ambiental de Andalucía) para la redacción del capítulo sobre Paisaje de los Informes Anuales de Medio Ambiente, a partir del año 2008 hasta hoy. El capítulo se basa en tres indicadores paisajísticos: naturalidad, diversidad y riqueza, que se calculan para los 83 ámbitos paisajísticos del Mapa de paisaje de Andalucía, basándonos en las unidades fisionómicas (es decir una agrupación con sentido paisajístico de los Usos y Coberturas del Suelo).

  • Riqueza paisajística: viene expresada por el número total de unidades fisionómicas que comprende, independientemente de su naturalidad, número o distribución geográfica (a más tipos mayor riqueza). Por tanto, evalúa la riqueza desde un punto de vista cuantitativo y no cualitativo.
  • Naturalidad paisajística: se define como el grado de ocupación del terreno de las unidades fisionómicas clasificadas como naturales.
  • Diversidad paisajística: a través de la fórmula de Shannon, matiza el índice de riqueza incorporando la proporción en la que se distribuyen las unidades fisionómicas. Así, los ámbitos más diversos son los que tienen mayor número de unidades fisionómicas (riqueza) y, al mismo tiempo, presentan un reparto más equilibrado de las mismas en su territorio.

En el IMA 2011, también se ha realizado el capítulo monográfico sobre paisaje “El reto de la gestión del paisaje en Andalucía”. Un recorrido a través de las principales políticas en materia de paisaje de la Junta de Andalucía y, especialmente, de la Estrategia de Paisajes, con la que la Junta se ha dotado de un instrumento fundamental para hacer efectiva la coordinación y co-gestión necesaria para la gestión de sus paisajes. Paisajes sometidos, como es sabido, a dinámicas y retos como los derivados por los usos “energéticos”, quizás necesarios pero a la vez indudablemente extraños e inhóspitos, o al abandono de usos agrícolas tradicionales, que los simplifican y banalizan. Dentro de la realmente sorprendente diversidad paisajística de Andalucía, desde los mimados campos de labor a los rítmicos paisajes olivareros, pasando por los espacios esteparios semidesérticos, el litoral a veces salvaje y a veces reducido a monocultivo urbanos o las cumbres de Sierra Nevada, los paisajes de Andalucía deben enfrentarse a aspiraciones a veces contradictorias, guiándose por la persecución de un desarrollo verdaderamente sostenible, no exento de belleza. Desde el entendimiento del paisaje como bien no privativo, no es posible ni coherente plantearlo unívocamente desde los poderes públicos, siendo la valoración social de los paisajes y la asunción de la responsabilidad compartida, condición imprescindible para el cumplimiento de estos objetivos. Para ello, la sensibilización y la educación jugarán un papel difícil pero posible, sírvase de ejemplo la ya asentada aunque relativamente reciente conciencia ambiental. El paisaje es un todo que se construye por la suma de detalles, y su preservación es imposible de regular por normas fijadas. Se trata de una sensibilidad a construir, de una abertura a la escucha de lo esencial y a la adopción de comportamientos y actitudes acordes con este lazo,  con este sentimiento de pertenencia de cada uno con sus paisajes cotidianos o queridos.


Más información

Servios WMS: indicadores paisajísticos del IMA

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